«Parecen mentira, tantas flores de verdad», poco más tenemos que añadir a las palabras que la poeta Gloria Fuertes pronunció al visitar el Barrio de La Villa. En pleno casco histórico de Priego de Córdoba, pasear por las calles estrechas y admirar las fachadas florales es pura poesía, nada tiene que envidiar a barrios como el de Santa Cruz de Sevilla o la Judería de Córdoba.
Del color y olores de este pintoresco barrio histórico, nos trasladamos a otro de los enclaves que más «vida» da a la población. Se trata de la Fuente del Rey y la Fuente de la Salud, lugar en el que nace el manantial que abastece de agua a la población. De estilo barroco y neoclásico que nos traslada a la Fontana di Trevi. Puedes detenerte a admirar sus 139 caños. muchos de ellos con mascarones de piedra de rostros fantasmagóricos.
No puedes irte de Priego de Córdoba sin visitar una de las obras maestras del barroco español: el Sagrario de la Iglesia de la Asunción, las Carnicerías Reales y las vistas desde la cima del Castillo.
Una vez visitados los principales monumentos, hay que disfrutar de su amplia oferta gastronómica, bañada por el sabor del aceite de oliva virgen extra de la DOP Priego de Córdoba, de la Denominación de Origen Protegida más premiada del mundo.